Complejo Medioambiental de la Costa del Sol

El Complejo Medioambiental de la Costa del Sol se localiza en el paraje conocido como la Finca Benamorabe-Benamozable, en el Término Municipal de Casares (Málaga), contando con una superficie total de 180 hects. El Complejo ha evolucionado en varias fases ofreciendo en la actualidad distintos servicios.

 FASE 3 - Proyectos de Mejoras Medioambientales

 1. INTRODUCCIÓN

El desarrollo de la vida en cualquier hábitat trae consigo la aparición de unos productos de desecho que de algún modo se han de eliminar. El propio hábitat está preparado para absorber una parte considerable de los mismos, pero no ha de olvidarse que esta capacidad de absorción tiene un límite, la naturaleza del residuo a incorporar y su concentración.

Aunque las excepciones no son pocas, y los términos natural y artificial no permiten clasificar cualquier tipo de residuo de una forma tajante e indiscutible, puede establecerse que los materiales naturales presentan menos problemas de reincorporación al ciclo vital que aquellos que se han obtenido por procedimientos más o menos artificiales.

En épocas anteriores a las que nos ha tocado vivir los productos presentes en la vida cotidiana de cualquier comunidad eran en casi su totalidad naturales, lo que unido a que el número de miembros de la misma eran relativamente reducido, y por tanto, lo era la concentración de sus subproductos, hacía que el medio en el que se desenvolvían tuviera capacidad de absorción de los subproductos que desechaba la población.

Sin embargo, el devenir de los tiempos nos ha traído dos fenómenos absolutamente indiscutibles como son el progreso tecnológico y la concentración de la población en núcleos muy numerosos. Considerando únicamente la concentración de los materiales a reincorporar al ciclo vital, se sobrepasa la capacidad de absorción del medio. Si, además, añadimos que el camino en su naturaleza hace que esa reincorporación sea más difícil, y que al irse degradando poco a poco el medio su capacidad de absorción se reduce, comprenderemos que la actitud de dejar que la Madre Naturaleza actúe por sí sola no resulta ser una actitud adecuada a tomar por una comunidad responsable.

Así pues, queda suficientemente justificado el hecho de que se ha de actuar de forma activa para evitar los numerosos inconvenientes que se derivan de la mala gestión de los subproductos de la actividad humana, considerando que ésta se desarrolla dentro de las coordenadas espaciales, temporales, sociales y económicas propias de una comunidad desarrollada, como es la que nos ocupa.

Esta actuación pasa por la recogida periódica de los residuos generados y su tratamiento en las instalaciones especialmente diseñadas para tal fin.

Ahora bien, motivos técnicos, económicos y medioambientales han hecho recapacitar sobre los métodos convencionales y se ha llegado a la conclusión de que éstos necesitan ser complementarios con otros que respondan a las cambiantes necesidades del momento.

Dos son las causas principales:

  1. Encarecimiento progresivo de los costes de tratamiento motivados, fundamentalmente, por las cada vez más estrictas exigencias para la protección del Medio Ambiente.
  2. Pérdida de parte o la totalidad del valor potencial de los componentes contenidos en los residuos.

Estas motivaciones han dado lugar a la tendencia de buscar otros sistemas de tratamiento complementarios que lleven consigo el sentido de recuperación o reutilización de los valores contenidos en los mismos.

La filosofía que guía la búsqueda de estos nuevos sistemas de tratamiento con recuperación de subproductos es la siguiente: estos procesos, aún siendo más complejos en general que los convencionales, presentan sobre éstos la ventaja de valores recuperados. Este factor puede llegar a ser suficientemente importante, quizás no para hacer económicamente rentables estos procesos, pero sí indudablemente presentar costes similares o incluso inferiores a los de los sistemas convencionales.

Estos nuevos métodos buscan, además de la eficacia en la protección del Medio Ambiente, el devolver al ciclo de consumo materiales con destino a desaparecer. En general los objetivos perseguidos son los siguientes.

  • Desarrollo de una tecnología nueva o introducción de mejoras en la ya existente dirigida hacia la recuperación de materias primas contenidas en los Residuos.
  • Minimización de los efectos contaminantes en agua, aire y suelo, resultantes del vertido o del tratamiento en condiciones no adecuadas.
  • Provocar la reutilización de materiales y valores contenidos en los residuos.
  • Solucionar el aprovechamiento más adecuado para valores contenidos en los residuos, abriendo nuevas vías de utilización.
  • Generar una infraestructura industrial y comercial, creadora de puestos de trabajo en el ámbito geográfico al que afecta la instalación.

Los procesos de tratamiento se han ido desarrollando ante la necesidad de encontrar nuevas fuentes de aprovechamiento de materias primas contenidas en los Residuos. El principio de "lo que se recupera no contamina", es la base del desarrollo de este sistema de tratamiento que se proyecta.

Los residuos son sometidos a un conjunto de operaciones de clasificación selectiva, hasta conseguir la concentración total o parcial de los diferentes componentes que los constituyen. La elección de los productos a recuperar es función del mercado potencial del entorno, con radio de acción dentro de los límites económicos.

El compost es el subproducto que marca la pauta principal del sistema. Básicamente en su calidad radica la viabilidad de su comercialización.

El resto de componentes, plásticos de cuerpos huecos, fracciones metálicas, vidrio y papel-cartón, no ofrecen dificultades de venta, generalmente, aunque los precios son variables según la ubicación geográfica del centro de tratamiento.

Igualmente, ofrece como otras ventajas rentables:

  • Incorporar materias primas y valores contenidos en los residuos al ciclo de consumo.
  • Ingresos por ventas de subproductos./li>
  • Reducción drástica de los riesgos de contaminación de los vertidos al haber sido recuperadas las distintas fracciones principales causantes de la degradación medioambiental.
  • Reducción del volumen de residuos vertidos, que asimismo presentan menos problemas de contaminación, con el consiguiente ahorro económico.
  • Menos espacio de implantación que el vertido integral.

La MANCOMUNIDAD DE MUNICIPIOS DE LA COSTA DEL SOL OCCIDENTAL, en cumplimiento de la legislación vigente, en Julio de 1.999, inicia la explotación de la Planta de Tratamiento Integral de R.S.U. situada en Casares, y en Junio de 2.002, comienza el funcionamiento del servicio de Recogida y Clasificación de los Envases y Residuos de Envases como complemento al tratamiento de los residuos.

Toda instalación industrial es susceptible a cambios y mejoras, debido a posibles problemas y al objeto de modernizar las instalaciones con nuevas tecnológicas. El Complejo Medioambiental de la Costa del Sol, con motivo de ofrecer nuevos servicios, además de ampliar y mejorar las instalaciones ya existentes, pone en marcha el Proyecto de Mejoras Ambientales de las Instalaciones de Reciclaje y Actuaciones Complementarias para el Tratamiento Integral de los Residuos Urbanos de la Costa del Sol Occidental, cofinanciado en un 80% por los FONDOS DE COHESIÓN.

Para la realización de dicho Proyecto se ha efectuado una inversión total de 8.000.000 euros (1.331.088.000 pts).

 2. OBJETIVOS

El objetivo que se busca es ofrecer una adecuada gestión medioambiental de los distintos tipos de Residuos generados en el ámbito de la Mancomunidad mediante un sistema que implique la reintroducción en el ciclo de consumo de los componentes de valor contenidos de los mismos y el cumplimiento de la legislación vigente (Ley de Residuos, Residuos de Envases y Legislación relativa al Vertido de Residuos, principalmente).

Asimismo es objeto el cumplimiento de los aspectos contemplados en el Plan Director Territorial de Gestión de Residuos Urbanos de Andalucía, en lo referente a las actuaciones que se proponen en el Proyecto.

De acuerdo con lo expuesto, las actuaciones principales propuestas son las siguientes:

  • Aula medioambiental.
  • Ampliación del vertedero de rechazos.
  • Sistema de control del Complejo con la sede de la Mancomunidad.
  • Área de experimentación, manipulación y envasado de mezclas de compost.
  • Taller de reparación y mantenimiento.
  • Cobertura del parque de fermentación y el tratamiento de los gases en biofiltros.

 3. PLANTEAMIENTO GENERAL DE LAS SOLUCIONES ADOPTADAS

Las actuaciones propuestas son las siguientes:

  • Construcción de un aula medioambiental albergando las dependencias de hall, salón de actos, oficinas y aseos. La superficie del edificio es de 225 m². Dicho aula está destinada para actos y secciones de divulgación e información sobre temas medioambientales de la Costa del Sol.
  • Ampliación del actual vertedero de rechazos de la Planta de Tratamiento de Residuos Urbanos de la Mancomunidad de la Costa del Sol Occidental. Su capacidad será de 1.200.000 m³ al final de su vida útil, estimada para 6 años.
  • Mejora del Tratamiento y Eliminación de Olores de Compostaje. Se pretende eliminar esta afección ambiental que todo proceso de compostaje produce en el entorno. Para ello se ha cubierto el parque de fermentación, renovándose periódicamente el aire, y reconduciéndolo a los biofitros antes de expulsarlos al medio.
  • Dotación del Complejo de un sistema de control desde la sede de la Mancomunidad, de avanzada tecnología para el control y la supervisión en tiempo real de las instalaciones del Complejo Medioambiental de la Costa del Sol situado en Casares. Este sistema de control remoto recoge datos de pesaje, control de gases, variables meteorológicas, sistema de TV mediante circuito cerrado, etc.
  • El área de experimentación se proyecta con el fin de mejorar el compost producido por la Planta de Tratamiento. Para ello se ha ejecutado una nave de 2.100 m², cerrada en su totalidad y dotada una envasadora de compost.
  • Se ha proyectado un taller acorde con las necesidades del Complejo Medioambiental teniendo en cuenta la ampliación de servicios que presta la Mancomunidad. La superficie del taller es de 400 m² útiles, dotada de una zona amplia en su parte delantera de más de 500 m² para aparcamiento y maniobrabilidad de vehículos.

 4. OTRAS MEJORAS AMBIENTALES REALIZADAS EN EL COMPLEJO

La existencia de un Complejo Medioambiental en un emplazamiento único genera una serie de impactos ambientales tanto en el medio físico como socioeconómico que conviene corregir actuando en diferentes direcciones.

Por ello se han proyectado una serie de actuaciones encaminadas a disminuir los impactos negativos que se generan.

En algunos casos estas actuaciones potencian los efectos positivos que se derivan de la existencia de esta instalación.

Además de las mejoras ambientales propias del citado Proyecto, a continuación se relacionan otras mejoras de las cuales se han dotado a la Planta de Tramiento de Residuos Sólidos, dando una mayor viabilidad, corrigiéndose aspectos mejorables desde el punto de vista funcional y medioambiental.

  • Muro perimetral de la Plataforma de almacenamiento del compost.
  • Vallado de zonas expuestas a fuertes vientos.
  • Troje de almacenamiento y ordenación de férricos.
  • Explanada para acopio de materiales, contenedores de reserva y maquinaria.
  • Muro de acopio del rechazo de compost.
  • Sellado del vertedero actual.
  • Vial de acceso en zona taller y plataforma de envases.
  • Zona de experimentación para mezclas de compost.
  • Construcción de pozos de agua para riego y ajardinamiento de zonas.
  • Riego por aspersión en parque de fermentación.
  • Cerramiento de la zona de descarga de emergencia de la materia orgánica.
  • Suministro de barredora mecánica.
  • Aprovechamiento de cimentación en el parque de fermentación.
  • Almacén para repuestos en taller.

Durante la explotación del Complejo Medioambiental de la Costa del Sol se lleva a cabo un Plan de Vigilancia Ambiental cuyos objetivos son múltiples, pudiendo resumirse estos en los siguientes puntos:

  • Garantizar el cumplimiento de las indicaciones y medidas protectoras y correctoras establecidas, así como informar acerca de la calidad y oportunidad de las mismas.
  • Proporcionar advertencias inmediatas sobre los valores alcanzados por los indicadores ambientales seleccionados con respecto a los niveles críticos preestablecidos.
  • Realizar valoraciones sobre los impactos de difícil predicción o no detectados y verificación de los impactos predichos y ampliar los conocimientos sobre los efectos inducidos sobre el medio, de forma que se mejoren las técnicas de predicción de los impactos.

La planificación de los controles y recogida sistemática de datos está determinada por los posibles sistemas afectados, centrándose sobre los aspectos ambientales de mayor impacto previsible.

Se consideran en este apartado todos aquellos elementos que configuran el medio susceptibles de recibir directa o indirectamente sustancias contaminantes y que, por tanto, deben ser sometidos a un seguimiento de la evolución de las concentraciones de dichos contaminantes y de los posibles impactos negativos.

Con carácter general se plantea un modelo de Plan de Vigilancia en el que se tienen en cuenta dos líneas de control relativas, por una parte, a las fuentes de contaminación y, por otra, a los elementos receptores de dicha contaminación.

A) Control de las aguas y lixiviados: Para controlar la no existencia de percolaciones de lixiviados a las aguas subterráneas de la zona, se realizan periódicamente análisis de agua de los piezómetros instalados en torno al Complejo y aguas superficiales que por su proximidad a las instalaciones o su área de influencia, hace recomendable un control de las mismas.

Dichos análisis incluyen los siguientes parámetros:

  • PH.
  • Conductividad.
  • Sólidos en suspensión.
  • D.B.O.
  • D.Q.O.
  • Metales pesados como Zinc, Cobre, Plomo, Mercurio, Cadmio y Níquel.
  • Microorganismos aerobios.
  • Coliformes totales.
  • Estreptococos fecales.
  • Coliformes fecales.

Con el objeto de llevar a cabo un control exhaustivo de la situación de los lixiviados, se llevan a cabo también controles sobre el nivel de las balsas, conductos de lixiviados y analíticas de los mismos.

B) Control acústico: Se realizan controles acústicos con el fin de comprobar el cumplimiento de todo lo dispuesto en cuanto a medio ambiente interior, de acuerdo con el R.D. 1.316/1.989, sobre protección de los trabajadores frente a los riesgos derivados de la exposición al ruido durante el trabajo.

C) Polvo y material en suspensión: Este factor produce un escaso impacto dentro del entorno donde se enmarca, afectando exclusivamente a la fase de construcción. Por ello no se especifica medida correctora alguna durante la explotación.

D) Control de olores: El mayor nivel de olores proviene de la fermentación de la materia orgánica en la producción del compost. Esta fermentación se realiza de manera aerobia con volteadora.

Con el objeto de evitar posibles olores, se ha cubierto la era de fermentación y se ha instalado un sistema de captación de aire haciéndose pasar por unos biofiltros.

E) Dispersión de materiales ligeros: Se tendrá especial atención a la hora de la descarga y de los procesos de clasificación con objeto de que se pueda evitar la dispersión por el viento de la fracción más ligera del residuo. En este sentido se realizan operaciones de limpieza en las instalaciones del Complejo.

F) Control de insectos y roedores: La entidad explotadora del Complejo cuenta con los servicios de una empresa especializada en control de plagas, para eliminar y prevenir la aparición de insectos o roedores perniciosos.

volver arriba

Delegación de RSU y Medioambiente | Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental | Créditos